miércoles, febrero 22, 2012

LAS COSTAS DE GARRAF por Juan Antonio FLECHA

Os lo habreis encontrado alguna vez por la zona cuando vuelve de entrenar y te pasa como un avión, este es un artículo aparecido en el blog de Pavé de su puño y letra, no tiene desperdicio.

"No es la más exigente ni la más espectacular. Tampoco la más conocida entre los ciclistas. No es ni mucho menos la menos transitada o la más segura. Puede incluso parecer la más estresante con tanto camión desprendiendo polvo de su carga extraída de las canteras y los camiones circulando a todo gas para sumar viajes y ganarse así el jornal. Las costas (no cuestas) del Garraf, como se conoce a la carretera que une Castelldefels con Sitges, forman parte de la vida de todo ciclista que viva al sur de Barcelona. Apenas 11 kilómetros atravesando el macizo del Garraf. El punto más alto “La Maladona” y los más bajos la cementera de Vallcarca y el pueblo de Garraf. Curvas cerradas y cortas rectas junto a acantilados que producen vértigo cuanto intentas miras hacia abajo para ver la claridad del mar que te acompaña en todo su recorrido es lo más característico de este trayecto.
Simple, ¿verdad? Pues no. Os aseguro que esta carretera tiene sus mitos, leyendas y por descontado la estima de todos los que hemos crecido literalmente en ella.
Cuentan que Poblet se entrenaba simulando las carreteras de la Liguria y sus “capos” previos a la Cipressa y Poggio en las costas del Garraf, siempre el mismo olor Mediterráneo que le acompañaba en la Vía Roma de San Remo siempre el mismo sol calentando los muros de roca para que el invierno se convirtiese en primavera aunque sólo fuese por 11 kilómetros.
Sin embargo, el rey de las costas no era Poblet ni tampoco Ángel Edo. En mi época de juvenil el más famoso y temido era un joven modelo de Sitges que en las tardes de verano se entretenía retando a todos los ciclistas que íbamos o veníamos. Su técnica consistía en pedalear hasta el cruce de la Ermita de la Trinitat y esperar paciente hasta que avistaba a un grupo o bien un ciclista. Recuerdo verlo de lejos a pecho descubierto para tostarse del sol y pensar “ahora me va a tocar picarme con este de nuevo.” Llegaba el momento y “el Rey de las costas” se ponía a dar pedales con sus zapatillas de tenis y su bici en acero como si en ese momento le fuera la vida en ello. Todo un mito de aquellos años en los que la autopista alternativa a las costas de Garraf ya existía pero su peaje, era y ha seguido siendo caro. Lo que significaba que el tráfico era intenso, el asfalto estaba desgastado y la línea discontinua permitía los adelantamientos. Vamos, que pocos se libraban de algún susto. Yo viví algunos en persona como la vez que bajando La Maladona dirección Sitges, mientras un coche me adelantaba otro intentó adelantarle a la vez, ignorando que la anchura no daba mucho de sí y se dejó todo el lateral del coche en el quita miedos. O peor aún, un día de lluvia en el que a una conductora se le fue el coche en el puente de la autopista llevándose a un ciclista por delante y cayendo la bici de éste en medio de la C-32. Ese hombre volvió a nacer ese día.
Por suerte todo eso ha cambiado y ya no es una carretera tan peligrosa. Ya no se puede adelantar y se han sustituido los quita miedos por unos muros de hormigón, algo más altos y los coches ya no corren. Se resignan a circular sin prisas.
Las costas son ahora más seguras para ir en bicicleta y aunque hay otras alternativas, es la ruta elegida por la mayoría. Si sales pronto por la mañana, te encontrarás a jubilados madrugadores, siempre los mismos y el mismo recorrido. Me atrevería a decir, que el momento con más vida es al mediodía cuando la gente hace la pausa en el trabajo y sale a entrenar. Todos en sus “grupetas” que muchas veces terminan juntándose y otras picándose como en los tiempos de “El Rey de las Costas”, pero con algo más de deportividad por llamarlo de alguna manera.
Son ya unos cuantos años entrenando por la zona desde que era un crío y a pesar de renegar algunas veces del tráfico y los camiones, siempre termino en las costas del Garraf. Será una relación amor-odio o más bien no. Creo que en el fondo la siento como parte de mi ciclismo y no entendería este deporte sin las costas del Garraf. Principio y fin de casi todas mis salidas. Testigo de mis entrenamientos. Cómplice de mis victorias y de mis derrotas. Siempre iguales y distintas. Siempre inspiradoras. Las costas, siempre mi preferida".

Juan Antonio Flecha.

Video CLIP TUSINUS & AC/DC